Testimonios
& Críticas

En la carrera de Wladimir Skouratoff como bailarín clásico y demi-caractère se destacan
dos grandes etapas por encima de las demás ; la primera es la que estuvo bajo la dirección artística de Serge Lifar, quien fuera en realidad el primero en reconocer las aptitudes potenciales del joven Volodia, en 1945. La segunda, la correspondiente al último gran mecenas de la Danza, el Marqués Jorge de Cuevas, quien lo contrató inmediatamente al verlo bailar en Giselle a fines de 1951.

Queremos brindar una breve reseña de los ballets que fueron creados especialmente para
Skouratoff en ambas ocasiones, es decir con coreografías de Lifar y de otros coreógrafos de la Compañía de Cuevas.


Serge Lifar

La etapa lifariana

En 1945 se produjo la disolución de la compañía Les nouveaux Ballets de Monte-Carlo,
integrándose entonces una nueva bajo el nombre de Le nouveau Ballet de Monte-Carlo,
cuya dirección artística estaba a cargo de Serge Lifar y que reunía a un conjunto de magníficos bailarines, como Yvette Chauviré, Janine Charrat, Reneé Jeanmaire, Ludmilla Tcherina, Alexander Kalioujny, Edmond Audran y Wladimir Skouratoff.

Según el célebre crítico y escritor Pierre Michaut, en su libro Le ballet contemporain (1950): “En la efervescencia que siguió a la Liberación de Paris y de Francia, Serge Lifar se vió alejado de la Opera : él tomó entonces la dirección artística del Nouveau Ballet de Monte- Carlo, constituído por el empresario Eugène Grunberg, y que debía continuar la tradición de las temporadas de ballet del Principado. En algunas semanas de trabajo afiebrado,creó un repertorio formado por reprises y nuevas creaciones: obras de importancia y de valor sin igual, sin duda, pero apropiadas para medir el valor de las cualidades de la troupe bastante compuesta que se reunía alrededor de él. Algunos de estos bailarines, originarios de la región, habían sido formados en los estudios de danza de Niza; otros se habían instalado en el Principado durante la guerra; muchos en fin acudieron desde París, irresistiblemente atraídos por el anuncio de la reapertura del Théâtre de Monte-Carlo, testigo de tantos fastos coreográficos y por el prestigio de Serge Lifar: eran Boris Trailine, Gérard Mulys, Léo Lauer, y los “jóvenes” Franchetti, Auburtin, J.-B. Lemoine, y Olga Adabache, Marcele Cassini, Hélène Trailine, Olga Kirilova, Geneviève Lespagnol... De París vinieron Renée Jeanmaire, Algaroff, Skouratoff...e Yvette Chauviré, dimisionaria de la Opera. Ella fue la estrella de la Compañía, y pudo demostrar toda la extensión de su talento.”

Durante el período 1945-1947, Lifar creó especialmente para Skouratoff los siguientes ballets:


CANTIQUE DES CANTIQUES
Música de Arthur Honegger y Paul Colin. Sobre libreto de Gabriel Boissy, coreografía de Serge
Lifar. Este ballet fué adaptado por Lifar a un pas de deux para un recital de Skouratoff y Janine Charrat en 1945.


Skouratoff y Charrat (foto: Serge Lido)


AUBADE
Sobre música de F.Poulenc, con coreografía de Lifar, fue estrenado en 1946, con Reneé
Jeanmaire y Skouratoff.El libreto estaba inspirado por la leyenda mitológica de Diana y
Acteón.


Skouratoff y Jeanmaire

 

PYGMALION
Inspirado en la leyenda de Pygmalion y Galatea, Lifar coreografió este ballet para Jeanmaire y Skouratoff, sobre la Sinfonía Clásica de Sergei Prokofiev, también en 1946.


Skouratoff y Jeanmaire (foto: Gullermin)

 

CHOTA ROUSTAVELI
Música de Honnegger, Harsanyi y Tchérepnine, basado en una leyenda georgiana sobre la Reina Thamar, ballet que lamentablemente jamás fue repuesto. El reparto estaba compuesto por el mismo Lifar en el papel protagónico, e Yvette Chauviré, Janine Charrat, Alexander Kalioujny, Youli Algaroff y Wladimir Skouratoff en el rol del príncipe Avtandil. Fue estrenado el 5 de mayo de 1946 en el Théâtre de Monte-Carlo.

Según el célebre Cyril Beaumont en su libro “Ballets Past and Present”(1955): “El acto III es especialmente notable por el combate en el cual Avtandil (Skouratoff) es primero vencido por el jefe enemigo (Kalioujny), a su vez vencido por Tariel (Algaroff). Aquí Lifar ha diseñado el hábil plan de hacer que el jefe enemigo intente vencer al oponente no a través de la fuerza real de las armas, sino por una forma de contienda coreográfica, en la cual él desafía a su oponente a emular su habilidad en la ejecución de una difícil y extenuante secuencia de pasos.”


Skouratoff, Chauviré y Charrat

 

MEPHISTO VALSE
Sobre la música homónima de Franz Liszt, y basado en los personajes de la novela de Goethe, con Ludmilla Tcherina (Margarita), Edmond Audran (Mefisto) y Wladimir Skouratoff (Fausto).

DRAMMA PER MUSICA
música de J.S.Bach , con Yvette Chauviré, Edmond Audran, Alexander Kalioujny, Boris Trailine y Wladimir Skouratoff. Estrenado en Monte-Carlo el 2 de mayo de 1946.

También recreó para Yvette Chauviré y Skouratoff la nueva versión de ROMEO ET
JULIETTE
, con música de Tchaikowski, que el mismo Lifar había estrenado anteriormente con Ludmilla Tcherina.


Skouratoff y Chauviré (foto: S. Lido)

Del mismo modo, fue uno de los bailarines que integraron la nueva versión de Suite en
Blanc, que Lifar había montado sobre la música Namouna de Edouard Lalo para la Opera de
Paris y que fuera representado en Monte-Carlo en 1946, ligeramente modificado y bajo
el título Noir et Blanc.